miércoles, 20 de enero de 2016

Las Pedagogías Invisibles

Las pedagogías invisibles es algo que está presente en cualquier ámbito en nuestras vidas, como su propio nombre indica, son invisibles porque no nos damos cuenta de que están ahí, y son fundamentales a la hora de educar a los niños.

Para mí las pedagogías invisibles son enseñanzas ocultas, que no se le pueden explicar a un niño con una definición, si no que con nuestros propios actos en el día a día, los niños lo capten.

Es esencial visibilizar este proceso y reflexionar sobre él, un profesor debe ser consciente en todo momento de cuáles son sus pedagogías invisibles

Según María Acaso las pedagogías invisibles son “El conjunto infinito e incontrolable de microdiscursos que suceden y/o que no suceden a la vez en un acto pedagógico, que acontecen en un segundo plano (latente e inconsciente) dirigidos hacia un destinatario ideal y que transforman el cuerpo y la mente de los participantes del acto pedagógico en cuestión”

Es decir lo que aprendemos pero no nos enseñan, no que no nos lo enseñen, si no que no nos damos cuenta de que lo estamos aprendiendo.

En el C.R.I.E surgen miles de pedagogías invisibles, que los profesores intentan inculcar a los niños.

Los profesores del C.R.I.E conocen las pedologías invisibles y trabajan sobre ellas, y eso ha aportado mucho a mi educación como maestro porque he visto un apartado de la educación que yo desconocía, y que ahora se me antoja inesperable de la educación.


Es algo que se debería dar a conocer en todos los centros, e insertarlo en la educación, es complejo, a veces difícil de entender, pero una vez que se manejan, son imprescindibles para la educación.


lunes, 18 de enero de 2016

No Tengo Tiempo Para Aprender Porque Tengo Que Hacer El Practicum

Como he mencionado en otras entradas el periodo de prácticas para la formación de un buen maestro es fundamental.

El objetivo de las prácticas para los futuros maestros, es el de verse en el papel de profesor y saber reaccionar ante situaciones adversas que se ocasionan dentro de un aula, y saber responder de una manera eficaz esas dificultades.

Para ello no vale solo con actuar como profesor, ponerse en su lugar y se acabó, después de vivir esas experiencias todos deberíamos reflexionar sobre lo que ha sido nuestro periodo de practicum.

Durante dicho periodo tendríamos que ocupar todo el tiempo posible en aprender, y dejar de lado cosas menos importantes como puedes ser la realización de un portafolio, que poco nos sirve para expresar nuestras vivencias o aprender más sobre la educación.
La idea que nos dio Miguel Elías nuestro tutor de practicum de la universidad, de hacer un blog reflexionando sobre nuestra estancia en el C.R.I.E, al principio he de reconocer que me pareció un poco arriesgado y difícil, pero van pasando las semanas y me he dado cuenta de que me está ayudando mucho a entender situaciones que de otra manera no las hubiera entendido.



En mi opinión este modo de hacer el portafolio es muy bueno y ayuda mucho a la comprensión del proceso de practicum.

El juego como recurso del aprendizaje.

El aprendizaje es la base de la educación, sin aprendizaje no hay educación.

El aprendizaje puede desarrollarse de muchas maneras, pero de la que vamos a hablar es del juego como herramienta de aprendizaje.

Sin duda el C.R.I.E es el lugar idóneo para darse cuenta de que el juego facilita el aprendizaje, tenemos que llevar el aprendizaje hacia un camino más llevadero más divertido más dinámico.

En la mayoría de los colegios el aprendizaje se base en libros y en tareas meramente teóricas, eso hay que cambiarlo.

El juego como he dicho antes facilita el aprendizaje, a un niño le va a resultar más fácil aprender y memorizar cualquier cosa, si se divierte.

El juego es muy importante para los niños porque es su lenguaje principal, los niños están deseado siempre jugar, entonces ¿Por qué no utilizar el juego como un aliado al ahora de educar y no como una recompensa?


Es un gran agente socializador, ayuda a los niños a relacionarse, a respetar unas reglas, a respetar a los demás, a trabajar en equipo, y los que es más importante es un gran transmisor de valores.

Desde mi propia experiencia, con mi practicum anterior y con las semanas que llevo en el C.R.I.E, me he dado cuenta de que el juego es un gran aliado de la educación y que tendría que estar más presente en ámbito educativo.


sábado, 16 de enero de 2016

CONOZCO LUEGO EXISTO. PRACTICUNMENTE

Van pasando las semanas, y se acerca el final de las prácticas, y me da mucha pena.

Según pasan los días te vas dando cuenta de que muchas de las cosas que para nosotros no tienen ningún tipo de significado a la hora de estudiarlas, tienen mucho valor y sirven para mucho a la hora de aplicarlas en la práctica educativa.

Te ayudan a entender las reacciones de los niños ante situaciones complejas que le suponen una dificultad a la hora de aprender, en muchas casos si no hubiera tenido esta información o esta formación, no hubiera podido hacer frente a esas dificultades.

Durante el practicum también he aprendido a reaccionar ante situaciones que antes no se me habían presentado, situaciones que no conocía y que con la ayuda de los profesores del centro, he solventado con facilidad.


Al principio pensaba que las practicas eran un trámite, que era estar en un colegio mirando lo que hacían los profesores, y algún vez actuar y poco más, pero me he dado cuenta que son imprescindibles en la formación de un maestro, porque aprendes cosas que nunca vas a aprender dentro de la universidad o estudiando apuntes.


Desde mi punto de vista en la carrera debería de haber más situaciones de practicum para que los profesores adquieran bien los conocimientos prácticos. 

Los conocimientos teóricos son necesarios y están bien pero sin unas buenas practicas, ningún alumno estará preparado para ser maestro.

¿Soy un Maestro más?

Cuando llegamos al C.R.I.E no sabíamos cómo iban a plantear nuestras prácticas nuestros profesores tutores, ni como íbamos a reaccionar nosotros ante esta etapa nueva que se abría camino en nuestras vidas, aunque yo ya había estado en un practicum anterior, ni la preparación, ni la predisposición es la misma en esa etapa que ahora, tampoco personalmente eres la misma persona, y no sabes como vas a reaccionar en las dificultades que se te planteen en el practicum.

Llegamos y desde el primer momento éramos como uno más de la familia del C.R.I.E.

En cuanto nos pusimos manos a la obra, desde los primeros días fuimos interactuando en las actividades con los niños, aunque esas primeras semanas un poco de observadores aprendiendo todo lo que pudiéramos.

Una vez pasadas las dos primeras semanas de observaciones, podíamos intervenir en cualquier actividad que se realizara, tomar decisiones, he incluso dar ideas para mejorar alguna actividad. Es decir desde el primer momento nos sentimos como auténticos profesores.

Tenemos que dar las gracias a los profesores del C.R.I.E por darnos tantas posibilidades a la hora de actuar en la práctica educativa.

El practicum en magisterio es la mejor parte de toda la carrera, es cuando te das cuenta de lo que es ser profesor de verdad, y también de que todavía te queda mucho por aprender.

En resumen, que yo desde el primer momento y creo que mi compañero Oscar piensa igual, no hemos sentido totalmente integrados dentro del centro, como si fuéramos uno más, desde la interacción con los alumnos, hasta las reuniones de planificación y papeleo.

jueves, 14 de enero de 2016

Aprender a decir NO

Esta es una de las cosas que para mí no han sido difíciles de llevar a cabo, a causa de mi otro practicum anterior.

Al haber tenido ya experiencia a la hora de tratar con alumnos, el momento de decir NO, no fue tan difícil.

 Pero la dificultad no está en saber decirlo, si no en saber cómo y cuándo.Este periodo de practicum me ha ayudado a saber cómo y cuándo decir no.

Al principio, cuando los alumnos te preguntan algo, y la repuesta es no, venia otra pregunta mucho más difícil y en la que se basa todo, ¿Por qué?

Si somos capaces de dar un porqué razonable, que los alumnos entiendan e interioricen habremos aprendido a decir no en educación, y además habremos educado un poquito más a nuestros alumnos.

El C.R.I.E es el lugar perfecto para aprender esto, ya que es un lugar nuevo para los alumnos, un lugar que no conocen, y las preguntas son continuas, y necesitas repuestas coherentes, y no el típico porque si, o porque lo digo yo.

Al principio he de admitir que mis respuestas eran de ese tipo hasta que con ayuda de los profesores del C.R.I.E, y de mi compañero Oscar, que aunque no ha tenido un practicum anterior, me es de mucha ayuda en algunas decisiones, he consigo aprender a razonar el no.



No obstante el no es algo que debe utilizarse en las ocasiones que lo requieran, y no por costumbre, porque la educación es experimentación es búsqueda, y no podemos cortarle las alas a los alumnos, hay que dejarles margen para volar.


Va pasando el tiempo dentro del C.R.I.E y cada día aprendo una cosa diferente, que me ayudara a ser mejor educador el día de mañana.

domingo, 10 de enero de 2016

La Educación de los Educadores


La educación, sin duda es el pilar fundamental de cualquier sociedad, sin una buena educación la sociedad se estanca no progresa, la educación lo es todo.

¿Pero y que pasa cuando hablamos de la educación que reciben los educadores? Aquí está la clave para una buena educación, si la educación que reciben nuestros maestros es buena, nuestra sociedad tendrá una educación de calidad.

Desde mi punto de vista la educación que recibimos los futuros maestros, está mal enfocada.

Socialmente la carrera que estudiamos para ello, esta desprestigiada, no tiene ni muchísimo menos el valor que tendría que tener. Muchos de los alumnos que cursan esta carrera, entran en ella porque no tienen otra cosa que hacer, y no por vocación.

Debería ser una carrera con exigencia en la nota de corte, porque somos los que vamos a educar las generaciones posteriores, el futuro de la sociedad está en nuestras manos, y no una carrera en la que la gente entra con la mínima nota porque no sabe lo que hacer.

El error está ahí, si no educamos bien a nuestros educadores, nunca alcanzaremos una educación de calidad.